publicado por: Tío Jander. Etiquetas: material-y-equipo

AFILADO DE PUNTAS DE CAZA : PARTE PRIMERA.

Del perfecto afilado de una punta de caza, depende que pueda realizar el trabajo para el que ha sido diseñada. Una punta de caza debe de realizar el máximo de hemorragia que le sea posible en el transito por el cuerpo de una pieza de caza.
La capacidad de lacerar cuantos tejidos encuentre es la mejor garantía de una muerte rápida y lo menos cruenta posible.

Salir de caza con puntas que no estén perfectamente afiladas, es un acto de irresponsabilidad, pues todo cazador con arco debería conocer, que la eficacia de un impacto de flecha depende en gran medida de ello.

Algunas de las puntas de tres hojas que existen en el mercado, cuentan con un ángulo de afilado de 60º . Este diseño permite que puedan ser afiladas utilizando piedras de filo planas, sencillamente desplazando las puntas sobre la superficie, tal y como indican las fotografías siguientes.

Vamos a utilizar una piedra plana de polvo de diamante. La piedra tiene dos caras, una más basta de 600 grit para hacer el trabajo más duro y otra muy fina de 1.200 grit para hacer un pulido fino.

Por seguridad no colocaremos la piedra sobre la mano u otra parte del cuerpo, un mínimo error puede generarnos lesiones importantes. Colocaremos la piedra sobre una mesa y en este caso sobre la funda de cuero para evitar movimientos de la piedra.

Para tener una buena referencia, utilizaremos un rotulador para marcar la superficie de filo de las tres caras. Al desgastar esta marca podremos ver como evoluciona el proceso de afilado.

Tomaremos la punta sujetándola con firmeza y colocaremos la punta sobre la piedra de forma plana tal y como se indica en la imagen.

Inicialmente y sobre la superficie de 600 grit desplazaremos la punta de forma lateral y para mayor seguridad apuntando al frente. Tendremos que ejercer una presión moderada pero suficiente para que la piedra haga su trabajo.

El desgaste del filo hará desaparecer rápidamente la marca del rotulador, la piedra habrá realizado su trabajo.

Desgastada la marca del rotulador giraremos la hoja 120 º y trabajaremos con los otros dos filos hasta dejar limpias todas las caras. Basta hacer este proceso de cuatro a doce veces por cada cara.

Es conveniente repetir todo el proceso, pero esta vez aplicando una presión más suave. Repetiremos el proceso por las tres caras.


Si queremos una terminación exquisita con afilado "superfino", procederemos a utilizar la cara posterior de la piedra de diamante. El tacto es muy suave y pulido lo que nos dará idea de cual puede ser el resultado final.
Desplazaremos entre ocho y diez veces cada cara.

Un resultado perfecto permite rasurar el pelo del brazo.

La piedra que se muestra " Flat Diamond Stone " esta fabricada por "g5", y fue diseñada para el afilado de su punta "Montec" de tres hojas, aunque es utilizable para otras puntas que tienen similar ángulo de afilado . La que se muestra en la fotografía es una punta " Razorcaps".


Alejandro Martín Santamaría

Instructor IBEP
Instructor RFEC

Member PBS.